domingo, 9 de mayo de 2010

Tesis fail

No me está yendo muy bien con la tesis. Recientemente mi asesor me envió un correo en el que me informaba que ya había leído mi proyecto. Yo le había comentado que me urgía saber qué pensaba sobre él porque era requisito para aprobar la materia de seminario el comprobar que lo habíamos registrado antes de finalizar el semestre.
He de confesar que no he tenido el tiempo suficiente para dedicarme a reflexionar sobre la pregunta crucial de mi tesis: ¿qué quiere México del Consejo de Seguridad?, retrasarme en dar una respuesta a esta pregunta ha significado un gran atraso en todos los sentidos, comenzando con el proyecto, pues dice mi asesor que aunque establezco en él que mi eje es descifrar y proponer una estrategia para México, esto no queda reflejado en ninguna parte del proyecto.
No sé qué vaya a suceder conmigo este semestre, me provoca mucha ansiedad el que se nos presione tanto para hacer cosas. Comprendo que la intención es garantizar que el alumno adopte un ritmo de trabajo adecuado para hacer frente al trabajo de tesis y no lo abandone y pase a ser una estadística más de alumnos no titulados, creo que debe haber más flexibilidad. Además, actividades como el blog restan tiempo para investigar o leer sobre tu tema, y para colmo nadie nos revisa el blog. Merde!

jueves, 6 de mayo de 2010

Carta a una egoísta



Me has herido con tu egoísmo, mas no me has destruido, sigo con vida. Jugaste bien tus cartas, avanzaste a dónde querías aunque fingías no saberlo y exigías más. Me arrancaste del mundo, me formaste para complacerte, para llenar tus vacíos e impusiste salvajemente una obligación a mi corazón. Conocías mis debilidades y las utilizaste a tu favor, supiste convertirte en un auxilio al cual yo recurría, aseguraste tu lugar. Disfrazaste de amor tu ansiedad de vivir lo que otro no te hubiera dejado; hiciste de un sueño una horrenda mentira. No me dejaste vivir mientras me tuviste en tus manos, me acostumbraste a una prisión que lucía ante mi tristeza como hogar. Nunca fui sabio ni fuerte, tú lo sabías y no te detuviste, no tuviste escrúpulos, te satisfacía arrancarle los ojos a un ciego. Pero se acabó, he empezado a disfrutar la vida que logré rescatar de ti, sin ti puedo ser yo. Disfruta el final de tu ilusión, de tu mentira, que alguien más te llene, egoísta.

domingo, 2 de mayo de 2010

BOY NEXT DOOR

El día de ayer platicaba con un buen amigo sobre varios temas de la vida y no pudimos dejar de hacer un incipiente análisis de la sociedad y de las relaciones amorosas (aunque fue prácticamente traído a colación por mí). Platicamos un buen rato acerca de estos temas y logramos vincularlos; entre una y otra cosa que decía mencionamos el tema de los estereotipos y su impacto en cómo te desenvuelves en las relaciones amorosas. Yo le expliqué mis vivencias y se me ocurrió mencionar el estereotipo de “boy next door”, sin embargo me di cuenta de que no conocía en realidad el contenido de este concepto, por lo que en la primera oportunidad lo busqué en Internet y pude comprenderlo. He aquí algunos aspectos que conforman a un boy next door.

1) Es un estereotipo que en Occidente evoca una masculinidad sana, sin presunciones o “promedio”.
2) Se refiere a hombres jóvenes con un comportamiento dulce y tímido, que apenas está descubriendo sus fuerzas físicas y espirituales.
3) Llama la atención de manera inocente por su encanto, sinceridad e inexperiencia sexual.
4) Nunca es arrogante y a veces es reservado.
5) Este estereotipo es el protagonista de muchas historias, en las que se contrasta su inocencia, sinceridad y origen sencillo con la astucia, hipocresía y privilegios del antagonista.
6) Se trata de chicos dulces, muy buenos amigos, el chico perfecto para que una chica lo lleve a casa a conocer a sus padres.
7) Es muy inocente en lo que respecta al romance.

Le mencionaba a mi amigo que durante la preparatoria algunas compañeras me comentaron que me catalogaban de esta manera, aunque en español no existe un estereotipo para denominarlo. Me divierte mucho el sistema de estereotipos, en el sentido de desarrollo de los roles sociales, pero lo desprecio si se trata de regir la vida de las personas, pues todos tenemos un gran potencial que desarrollar y no es justo que las personas se etiqueten unas a otros. Yo más bien crearía un sistema de “perfiles” que, sobre todo en el terreno amoroso, serviría para entender las necesidades, deseos y actitudes de las personas.

martes, 27 de abril de 2010

Dulce Refugio

En las pasadas vacaciones de semana santa asistí al campamento juvenil que mi iglesia organizó, la experiencia fue genial en todos los sentidos, pero un detalle en apariencia insignificante llamó mi atención todo el tiempo. El pastor organizador nos entregó el programa de actividades y la lista de canciones a utilizar durante los servicios. Una de esas canciones tenía el título de “Dulce Refugio”; jamás la había escuchado y como no sabía como cantarla, me centré en leer la letra y cantar con voz baja mientras seguía a los demás.

Aunque me gustó la letra de la canción, no me sentía identificado con ella. Otras personas creyentes que conozco dicen constantemente que Dios es su refugio, y aunque siempre he estado de acuerdo con ello e incluso podía llegar a recomendarle a alguien “refugiarse” en Dios, yo no había vivido esa experiencia de manera clara.

En el campamento realicé todas las actividades de manera normal, pero no sacaba de mi mente esa canción, me había atraído mucho, aunque ninguna de mis experiencias con Dios me hacía pensar en él como un “refugio”. Pasaron los días y en algunas ocasiones me acordaba de la canción, pero nunca le di mayor importancia, para mi Dios era un amigo, un padre, un maestro, etc., pero eso que la canción clamaba.

En recientes fechas me he sentido muy ansioso por algunas cuestiones nuevas con las que estoy lidiando; me desespero, no sé que hacer, me entristezco, y quiero siempre resolverlo todo, tener todo bajo control, ser autosuficiente. Desde el viernes mi nivel de estrés se elevó; aunque sabía que podía contar con Dios para salir adelante, decidí ignorarlo y centrarme en la cuestión de “cómo iba yo” a resolver los asuntos. Hoy me sentía particularmente ansioso, incapaz de controlar las circunstancias; no pude resistir y acepté mi necesidad de refugiarme, decidí acudir al refugio que tan hermosamente se describía en la canción del campamento.

Hoy descubrí una nueva faceta de Dios, hoy pude vivir la experiencia de refugiarme en él, y estoy profundamente feliz. Obviamente una experiencia tan bella no se puede capturar en un texto, la empatía que éste puede despertar es mínima. El refugiarse en Dios es algo que debe ser vivido, es una experiencia que va mucho más allá del consuelo pasajero o un control de la ansiedad; yo creo que se trata de ver la esperanza, de tener un encuentro con ella.

Cuando vuelva a escuchar la canción de “Dulce Refugio” podré recordar este día, tendré una historia que asociar, y si bien no se ha convertido en una de mis favoritas, considero que contiene una gran verdad. Que feliz me hace cada nueva experiencia con Dios.

sábado, 17 de abril de 2010

Lecciones de una primera cita

En realidad no sé qué tan determinante sea una primera cita, pero sin duda tiene una influencia considerable en forjar el interés entre las personas que en ella participan y sentar las bases iniciales para lo que será el contacto posterior. Yo soy muy malo para las citas y cuestiones de cortejo, no obstante, hace un mes aproximadamente me decidí a intentarlo.

Creo que no fue una cita desastrosa, pero por nada del mundo la calificaría de excelente, ni siquiera de buena; el resultado fue modesto, y los errores cometidos los he tenido que pagar con un contacto frío posterior. No obstante, veo el lado positivo, he aprendido algunas lecciones importantes y sé que puedo conseguir citas con chicas a las que varios chicos no invitarían a salir por considerarlas inalcanzables. He aquí las lecciones:

1.- Jamás te embarques en una cita con una concepción de “la pimera cita es determinante, todo tiene que salir perfecto”, pues desde antes de que comience te estresarás y durante la cita estarás tan al pendiente de los detalles que no disfrutarás el momento y transmitirás nerviosismo o ansiedad. Una cita se debe disfrutar con naturalidad.
2.- Jamás plantees una cita donde la actividad a realizar no sea tu fuerte o no la disfrutes. En la cita en la que hablo invité a la chica al cumpleaños de un amigo que se celebraría en un lugar para bailar salsa, el gran problema es que yo no sé bailar!!! Y me estresa mucho no estar a la altura de los grandes bailarines que luego frecuentan esos lugares. Mi amigo fue muy noble y me dio unas lecciones relámpago que me permitieron lucir como un bailarín “decente”, pero me mantuve preocupado de hacerlo bien todo el tiempo.
3.- Jamás tengas una primera cita en un lugar ruidoso y donde haya muchos hombres “a la caza” de chicas lindas. En el lugar donde fuimos a bailar la música era espantosamente alta y nuestra plática fue atropellada, no fue tan especial ni interesante como me hubiera gustado. Además, varios tipos insistían en sacarla a bailar y la pobre chica estaba muy incómoda por tal acoso.
4.- Jamás dejes sin considerar la cuestión de transporte y distancia. Llegar hasta la casa de la chica fue una verdadera travesía por la dificultad de su colonia, afortunadamente, mi amigo de la fiesta llevaba su coche, pero para el regreso si tuve problemas porque tenía que hallar un taxi y no iba a saber darle indicaciones de cómo llegar.
5.- En la medida que se pueda evita conocer a los padres de la chica en la primera cita. Yo no pude evitar conocerlos y la verdad me causó estrés, todavía más porque el papá, aunque amable, dio estrictas instrucciones de la hora de regreso, lo que me ganó una preocupación extra por el tiempo.

Como dije anteriormente, es absolutamente algo en lo que no soy eficaz; todo pudo haber salido mejor si la cita hubiera sido de día, en un restaurante cerca de la casa de la chica y manteniendo una gran conversación, lo cual creo que si es mi fuerte. Pero bueno, todo aprendizaje es valioso y tengo una anécdota más que podré compartir algún día con mis hijos. Mientras voy aprendiendo más del tema para hacerlo mejor la próxima vez.

domingo, 11 de abril de 2010

Pausa en la vida


Algunos cambios, aunque difíciles de entender y soportar, son necesarios.
Cuando no hay honestidad y se vive con máscaras, es natural herir.
Si se huye y se evitan las miradas a la cara, no es posible continuar.
Al estar en riesgo tu crecimiento personal y tu integridad, hay que detenerse.
Cuando sabes que una amiga quiere dejar de serlo, con humildad y amor, es mejor decirle adiós.

domingo, 28 de marzo de 2010

Mi ciudad

Soy un gran defensor y promotor de Acapulco, mi ciudad natal. Siempre que alguien lo desprecia como destino turístico o como ciudad importante, obtiene de manera inmediata una réplica llena de orgullo de mi parte. Esta vez, con un gran pesar, acepto que no podría contradecir a quien dijera que Acapulco se ha convertido en un lugar inseguro.
Entre la sociedad se escuchan comentarios constantes acerca de los enfrentamientos armados de las recientes semanas y unas a otras las personas se advierten: “Si sales, no demores mucho, pues está anunciada una balacera en X lugar”.
Acapulco fue uno de los centros turísticos nacionales que se desarrollaron y alcanzaron fama mundial en poco tiempo. Es referente de tradición y de buen ambiente. Además, es el centro económico y político del estado de Guerrero, y cuenta con lugares para todos los gustos. Es sin duda una ciudad con un amplio potencial.
Como nativo de esa ciudad resulta muy doloroso ver su negativa transformación. Se rumora que la reciente violencia es resultado de pactos entre una facción política y una narcotraficante que se están encargando de preparar su terreno para las próximas elecciones de 2011.
No podemos preocuparnos por la violencia en tanto que afecta al turismo, se trata de un fenómeno que daña a la sociedad de manera general y algo debe hacerse para frenarla. Más que como destino turístico, necesitamos repensar Acapulco como el hogar de millones de personas que necesitan contar con un entorno favorable para desarrollarse.
Después de escribir esta breve reflexión he llegado a pensar que si tendría una respuesta para quien criticara la situación actual de Acapulco; con todo orgullo le diría: “los grandes pueblos pasan por duras pruebas que los hacen crecer”. El presente le demanda más que nunca a los habitantes de Acapulco dar lo mejor de sí para devolverle la esperanza a su ciudad.